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Empezando una campaña: Rodwar

Hace poco que Athaelion se animó a empezar a dirigir partidas de rol y ha estado desarrollando su propio entorno de campaña medieval fantástico, Rodwar. En el siguiente texto nos presenta una visión general del mundo donde se desarrolla la campaña. Si os gusta, comentadlo, ¡a ver si le convencemos para que nos explique alguna cosilla más!

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Un nuevo amanecer

Un eclipse anuncia un nuevo amanecer. El amanecer de la Luz donde todas las almas "malvadas" serán purificadas y el bien permanecerá. Todo aquel que se interponga ante el juicio de los Dioses desaparecerá.

Se trata de una Luz cruel, que no distingue entre amigos ni enemigos. Es el Bien en su estado más puro, y al mismo tiempo más aniquilador.

Las distintas facciones se organizan en Reinos a lo largo del territorio de Rodwar, teniendo todos ellos como soberano a un Rey que comparte su gobierno en el consejo de Rodwar.

La mayoría de humanos se dedica al comercio y a las rutas comerciales entre su nación y el resto debido a su situación geográfica. Su territorio se extiende al oeste del río Anekub. El Rey Morfeo mantiene a su pueblo "unido" por la fuerza, frente a la sombra de una guerra civil con los partidiarios de su hermanastro Adam, hijo del anterior rey y su hermana gemela, que intenta dividir al pueblo al considerarse el auténtico heredero de la Corona.

El pueblo elfo se localiza en su mayoría en el norte, en el bosque de Als-far, y pocas veces se aventuran a salir de él. Su bien más preciado y por el que luchan hasta la muerte si hace falta, es el agua de la fuente de Irver. La fuente de Irver es la responsable del agua milagrosa de curación que los elfos se encargan de vender a muy buen precio a todo aquel que se atreva a entrar desarmado en el bosque. El consejo de ancianos se encarga de tomar las decisiones más importantes del pueblo elfico, y entre los ancianos, los más respetados son los 4 maestros: Aquel que escucha al viento, Aquel que lee el bosque, Aquel que crea fuego y Aquel que domina el agua.

Los gnomos son un pueblo alegre. Dominan buena parte de la llanura, los conocidos como pastos de Oldow, en el noroeste. Aunque puede parecer sorprendente debido a sus piernas cortas y sus andares graciosos, los gnomos son unos grandes jinetes de… carnero. Gracias a estos animales son capaces de cabalgar grandes distancias sin apenas esfuerzo y los carneros también les permiten dominar los rebaños de asinas, un cruce entre oveja y caballo. La piel de las asinas así como su carne son muy apreciadas por el resto de razas y constituyen una de las principales exportaciones gnomas.

Y por ultimo en las montañas del sur queda el reino enano. Conocidos en todo el mundo por su habilidad para trazar cuevas y rutas subterráneas, aunque tal vez lo que más recuerdan el resto de razas es su extraña fascinación por las piedras preciosas y la facilidad que tienen para encontrarlas. Los enanos son firmemente leales hacia el Rey Schuend y seguirán a su Rey y sus palabras por más lejos que se las lleve el viento.

Fruto del amor interracial, está surgiendo una nueva raza, los semielfos. Mezcla de humanos y elfos se ven repudiados por la sociedad elfa y no muy bien aceptados entre los humanos. En muchas ocasiones intentan mantener sus rasgos raciales ocultos para no delatarse antes de tiempo. No son tan ágiles como sus hermanos elfos, pero siguen manteniendo una ventaja importante sobre los humanos.

Pero en este entorno idílico la Luz ha empezado a mover sus fichas. O no.

Decenas de tribus orcas se han diseminado por Rodwar, arrasando todo lo que encuentran a su paso. Hasta ahora, solo habían logrado reunirse en pequeños grupos de asaltantes de caminos y habían quemado alguna granja aislada, pero en los últimos tiempos su violencia ha crecido. Varios de estos ataques han dado resultados antinatura. De la unión de un orco y un humano nace un bastardo, un ser al que los sabios han decidido llamar semiorco. Una mole de músculos con el suficiente cerebro como para poder convivir en sociedad, aunque sin renunciar a la parte más belicosa que conllevan los rasgos orcoides.