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Reseña: Civilization, el juego de mesa

Este pasado fin de semana probamos Civilization, el juego de mesa (concretamente la última versión que ha aparecido) del clásico juego de ordenador donde tienes que gestionar una civilización clásica (o no tanto) desde la prehistoria hasta la actualidad.

Nos reunimos algo más tarde de lo previsto (casi a las 19.30) y nos dispusimos a pasar una tarde divertida. Como ninguno de nosotros había jugado hasta ahora decidí quedarme yo ejerciendo un poco de árbitro y con el libreto de instrucciones en la mano y que jugaran los otros cuatro (y, porque a fin de cuentas, el juego es para cuatro).

Lo primero que comprobamos fue que el juego tiene mil y un componentes diferentes que ordenar antes de jugar. Aunque eso tiene una parte divertida también se hace un poco agobiante por tener que ir separando todas las piececitas y demás. Por suerte ahora hemos conseguido un buen montón de bolsas con autocierre así que espero que la próxima vez nos resulte más sencillo y, sobretodo, más rápido de montar.

Decidimos ignorar los consejos del manual de no utilizar las reglas de Maravillas en las primeras partidas y después de echarle una ojeada al manual fuimos haciendo el primer turno mientras iba leyendo las reglas. Hay que decir que las reglas son un tanto confusas y tengo pendiente descargarme las FAQ e imprimirlas para adjuntarlas con el manual porque hay varias cosas que no están demasiado bien explicados y nos encontramos en varios momentos con que no estábamos muy seguros de como aplicar alguna regla. Pero, como es habitual, fuimos decidiendo sobre la marcha.

Rápidamente descubrimos que el juego es bastante más sencillo de lo que parece en cuanto a mecánica, pero obliga a que estés atento en todo momento ya que debes ir recordando las diversas habilidades que vas ganando como consecuencia de diversos factores (sistema de gobierno, tecnologías, edificios…) y debes tener en cuenta las acciones del resto de contrincantes para evitar que te tomen la delantera demasiado rápido.

Además, traslada de forma bastante efectiva muchos de los detalles del juego de ordenador (que recomiendo a todo aquel que no lo haya probado todavía): los beneficios por tipo de terreno, los efectos de Maravillas y avances tecnológicos, etc… Obviamente hay numerosas diferencias y el juego de mesa es considerablemente más sencillo que el de ordenador, pero creo que consigue trasladar de forma adecuada la experiencia sin complicarse en exceso.

El turno tiene 5 fases:
- Inicio de turno: en el que se pueden crear ciudades y hacer cambios de gobierno. Además hay algunas habilidades que deben usarse en esta fase.
- Comercio: En la que se hace recuento del comercio que genera cada civilización y se comercia entre jugadores (si se quiere).
- Acciones de ciudades: Cada ciudad puede hacer una acción de las tres disponibles que son Construir (ya sea una unidad, un ejército, un edificio o una Maravilla), dedicarse al arte o recolectar Bienes.
- Movimiento: Donde se mueven los diversos ejércitos y colonos. En esta fase se resuelven los posibles combates que se generen debido a los movimientos.
- Investigación: En la que cada jugador gasta los puntos de comercio obtenidos anteriormente en hacer avances tecnológicos.

Las únicas fases un poco largas pueden ser la de Comercio (pero sólo si a los jugadores les da por hacer tratos entre ellos), Acciones de ciudad (sobretodo si la gente duda mucho antes de decidir que hacer) y Movimiento (si hay combate). Pero en cuanto la gente se dedica un poco a pensar que hará en el turno de los demás, el juego se hace bastante fluido.

La partida fue bastante bien y aunque ya no quedaba demasiado para (en dos o tres turnos como mucho había un par de jugadores que llegarían a conseguir una victoria cultural si es que nadie ganaba antes de alguna otra forma) decidimos dejarla a medias para ir a cenar, pero a pesar de ello creo que nos hicimos una buena idea de cómo funcionaba el juego.

La verdad es que tengo ganas de poder volver a jugar una partida (bueno, en mi caso, de jugar una directamente…) porque creo que ahora que ya nos conocemos la mecánica y las posibilidades del juego, puede resultar una experiencia mucho más entretenida.